Curiosos por naturaleza, críticos por decisión

“La cultura de salud en el Perú es deficiente; la vacunación de casa en casa es nuestra principal defensa”

La Mag. Maritza Cruz Sumarriva analiza la emergencia por el brote de sarampión, las brechas de inmunización en regiones como Puno y el peligro de las corrientes antivacunas.

Foto: Minsa

Ante la reciente declaración de emergencia sanitaria por el brote de sarampión en el país, conversamos con la Mag. Maritza Cruz Sumarriva, enfermera especialista en clasificación neonatal y docente de la Universidad César Vallejo. Con 25 años de trayectoria asistencial, la especialista analiza los desafíos del sistema inmunológico infantil, las causas del desabastecimiento de coberturas en provincias y las estrategias de campo para contener el avance del virus en las zonas más vulnerables del Perú.

¿Cuáles son los síntomas iniciales del sarampión y cómo evitar confundirlos con una gripe común?
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a menores de 5 años. Inicia con un cuadro prodrómico de fiebre alta (mayor a 38.5), rinorrea, malestar general y secreción ocular. La diferencia clave con un resfrío común es la aparición del exantema: un sarpullido de puntos rojizos y elevados que empieza característicamente en el rostro y cuello, y luego desciende por todo el cuerpo.

¿Existe el riesgo de que el virus afecte también a la población adulta?
Sí, el adulto también se puede contagiar y, de hecho, el cuadro clínico tiende a complicarse con mayor severidad en ellos. Es crucial entender que la vacuna no impide el contagio al 100%, sino que protege al organismo reduciendo la gravedad de la enfermedad para evitar complicaciones letales como una neumonía o una encefalitis.

¿A qué atribuye que la cobertura nacional apenas llegue al 75% y que regiones como Puno reporten cifras tan bajas de vacunación?
Nuestra cultura de salud es deficiente; falta concientización y controles periódicos. En Puno la cobertura cayó al 30% debido a barreras geográficas y económicas; hay familias que caminan dos días para llegar a un centro de salud. Además, sufrimos una preocupante escasez de personal en el primer nivel de atención y falta de voluntad política debido a la corrupción. Puno, al ser un eje comercial y turístico, propaga el virus rápidamente sobre una población infantil desprotegida.

¿Cómo se está organizando el sector salud en el campo para revertir esta situación de emergencia?
La estrategia principal es el barrido comunitario de casa en casa. Las brigadas acuden a los hogares portando termos que aseguran la cadena de frío de las vacunas. Solicitamos el carné y, si no lo tienen, revisamos el sistema digital del Minsa. El esquema infantil requiere dos dosis: a los 12 y a los 18 meses. Si detectamos retrasos, los vacunamos de inmediato. También aplicamos una dosis de refuerzo a adultos de hasta 29 años para contener el brote.

¿Por qué los discursos de los grupos antivacunas logran convencer con tanta facilidad a los padres?
Por el desconocimiento y la falta de difusión de contenidos de salud pública en los medios masivos. Tras la pandemia del COVID-19, se ha masificado información errónea y teorías de conspiración por redes como WhatsApp. La mortalidad infantil disminuyó históricamente gracias a las vacunas. Necesitamos articular esfuerzos entre Salud y Educación para crear "Escuelas para Padres" en los colegios. Prevenir siempre será más económico para el Estado que curar.

¿Qué mensaje final les dejaría a los jóvenes y futuros padres?
Que asuman una responsabilidad absoluta. La salud se vigila desde la etapa preconcepcional. Los hijos deben recibir sus dosis natales (BCG y Hepatitis B) y acudir mensualmente a sus controles de crecimiento y desarrollo (CRED). Vacunar y alimentar bien a un niño es asegurar un ciudadano saludable que estudie, progrese y ayude a sacar al país de la pobreza.

Foto: Minsa

Minsa refuerza vacunación contra el sarampión y amplía cobertura hasta los 10 años

Con el objetivo de proteger a los menores con esquemas incompletos ante el riesgo de virus importados, el Ministerio de Salud intensificó la vacunación gratuita en todo el país ampliando la cobertura hasta los 10 años. Completar ambas dosis aegura una protección superior al 99% y evita complicaciones graves.

Foto: MINSA

Foto: MINSA

El Ministerio de Salud (Minsa) intensificó la vacunación gratuita contra el sarampión en todo el territorio nacional, extendiendo la inmunización de forma excepcional para niños de hasta los 10 años de edad. Esta medida de urgencia busca contrarrestar el riesgo provocado por virus importados de otros países que amenazan la salud pública y asegurar que el Perú se mantenga libre de brotes activos. El esquema regular requiere dos dosis indispensables: la primera a los 12 meses y la segunda a los 18 meses

Desinformación y mitos urbanos

Para la magíster Cruz Sumarriva, jefa de enfermería pediátrica neonatal en el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión (HNDAC), la raíz de las bajas coberturas radica en una deficiente cultura de salud y en el avance de grupos antivacunas tras la pandemia. "La difusión de información errónea en redes sociales como Telegram y WhatsApp ha sembrado mitos falsos que generan un temor infundado en los padres ante el pinchazo", explicó la especialista, basándose en su amplia trayectoria en postas de vacunación del Cono Norte de Lima.

Foto: AVAKAphoto Pixabay

Foto: AVAKAphoto Pixabay

Cruz Sumarriva recordó la agresividad de este virus, el cual es causado por un paramixovirus: "Un solo niño puede contagiar a otros 15 a través de las gotículas al hablar o estornudar. Aunque empieza con fiebre alta mayor a 38.5°C y rinorrea, el factor determinante es el sarpullido que inicia en la cara y baja por todo el cuerpo". Asimismo, aclaró que la inmunización evita complicaciones graves como la neumonía y la encefalitis, que conllevan a hospitalizaciones recurrentes.

Método "casa por casa"

Ante este escenario de emergencia, brigadas itinerantes vienen recorriendo colegios, viviendas, mercados y parques de manera intensiva. Cruz Sumarriva detalló la estrategia aplicada en el campo: "Cuando las madres no tienen el carné físico, ingresamos el nombre completo del menor en el sistema digital del Minsa en tiempo real para verificar su historial exacto. Si presenta dosis pendientes, se le administra la vacuna de inmediato en su hogar". La dosis es segura y está disponible en más de 8,000 establecimientos de salud del país.