“Al final va a haber una especie de ‘rompan filas’ al interior de Renovación Popular”

El exalcalde de la provincia de Parinacochas y exconsejero regional de Ayacucho, Justo Carlos Rodríguez Vera, advierte que la falta de estructura partidaria en Renovación Popular podría debilitar el liderazgo de Rafael López Aliaga tras quedar fuera de la segunda vuelta presidencial. Además, sostiene que el alcalde de Lima terminaría jurando como senador para mantener influencia y protección política.

Foto: Justo Carlos Rodríguez Vera

Luego de quedar fuera de la segunda vuelta por un estrecho margen, el futuro político de Rafael López Aliaga y de Renovación Popular abre nuevas interrogantes. Aunque el partido logró una importante presencia en el nuevo Congreso bicameral, las tensiones internas, el discurso de fraude electoral y la distancia tomada frente a las candidaturas finalistas configuran un escenario incierto. En entrevista, el especialista analiza las debilidades estructurales del partido y el papel que podría asumir López Aliaga en los próximos meses.

¿Qué futuro le ve a Renovación Popular en este nuevo escenario político?

Primero hay que entender el origen de esta organización política. Renovación Popular nace de lo que fue Solidaridad Nacional, pero López Aliaga le impregnó una orientación basada en su propia figura. No construyó una estructura estrictamente partidaria, sino un esquema más cercano al caudillismo.

Cuando no existe una organización jerarquizada, con normas claras y liderazgo institucional, lo que suele ocurrir es una estampida. Ya se ven personajes que empiezan a marcar distancia de López Aliaga, y eso evidencia que el partido depende demasiado de él.

¿Cómo interpreta la distancia que López Aliaga ha tomado frente a Keiko Fujimori y la segunda vuelta?

Él sostiene que hubo una estrategia para impedir que pase a segunda vuelta, porque considera que era un rival más difícil para Keiko Fujimori. Por eso ha evitado expresar un apoyo claro. Sin embargo, gran parte de su electorado tiene una tendencia más cercana a la derecha representada por Fuerza Popular.

El problema es que Renovación Popular no tiene una disciplina partidaria sólida. Entonces, aunque López Aliaga marque distancia, sus congresistas y votantes podrían actuar según intereses propios y no colectivos. Al final va a haber una especie de rompan filas al interior de Renovación Popular.

López Aliaga ha dicho que no juraría como senador. ¿Realmente puede mantenerse al margen del Congreso?

La juramentación es un acto protocolar, pero también legaliza al senador electo. Si no juramenta, eventualmente podrían convocar al siguiente de la lista. Yo considero que finalmente sí va a jurar.

Además, estar en el Congreso le permitirá negociar respaldos políticos en medio de los cuestionamientos que enfrenta como alcalde de Lima. Ahí se mueven distintos lobbies económicos y políticos, y eso podría darle cierta protección.

¿Considera que López Aliaga está construyendo una oposición democrática?

Más parece un berrinche político que una narrativa democrática. Una oposición democrática respeta las reglas y al electorado. Él poco a poco va a perder liderazgo dentro de Renovación Popular porque ya no lo ven como un conductor político sólido.

Si quisiera construir una oposición responsable, tendría que reunir a sus congresistas y establecer compromisos claros con el país y con su partido.